Proyecto propio — videojuego, sátira e inteligencia artificial
Moncloa’s Fighter
En un Gobierno en el que nadie se pone de acuerdo ni en lo más mínimo, hicimos un juego para que se peleen ahí dentro y trabajen donde tienen que trabajar.
Jugar ahoraGratis, aquí mismo y sin instalar nada. Mejor en ordenador, con teclado o mando.
La idea
Un juego de lucha al estilo de los salones recreativos de los noventa, protagonizado por caricaturas de la política española. Los nombres están cambiados, los parecidos no: Perro Sanxe, Alberto Freijóo, Isa Díaz Ayusa, M. Rajoy, Carles Puchimont y otros 19.
Cada ataque sale de un momento reconocible de su carrera. El especial de Sanxe es un vuelo en Falcon, Rajoy lanza un plasma y Puchimont embiste con un maletero. La sátira reparte para todos por igual.


El juego
- Pactos. Antes de pelear eliges líder y aliado, y el aliado entra a ayudarte en mitad del combate. Puedes pactar con quien quieras, también con el bloque contrario.
- Combos y comandos. Golpes que se encadenan y poderes que salen con combinaciones de direcciones, como en los clásicos.
- Daño visible. A medida que reciben, a los luchadores les salen moratones, chichones y tiritas.
- Un final para cada uno. Quien completa el modo arcade ve a su candidato entrar en la Moncloa y anunciar su primera medida.


Códigos secretos
Cinco luchadores empiezan bloqueados. Se desbloquean de uno en uno al completar el modo arcade, o al momento con estos códigos: en el menú del juego, entra en «Código secreto» y escribe uno.
| MONCLOA2027 | Desbloquea a todos |
| FELIPE82 | Felipe Gonzálvez |
| BIGOTE96 | Josemari Ansar |
| ZAPATILLA04 | José Luis Zapatilla |
| PLASMA13 | M. Rajoy |
| MALETERO17 | Carles Puchimont |
Los datos
El juego cuenta, de forma anónima, a quién elige la gente, con quién pacta y qué bloque gana más combates: izquierda, derecha y sus extremos. Las estadísticas se pueden consultar dentro del propio juego.
No es una encuesta. Es más divertido.


Del papel al píxel
Antes que el código va la caricatura. De cada político hay que decidir qué rasgo se exagera, cómo se planta y cómo pega: el tupé, el traje, la mandíbula, la manera de cerrar el puño. Eso se resuelve a lápiz, con bocetos de proporciones, poses y gestos.


Con el personaje decidido se generan las hojas de sprites y empieza el trabajo fino: repasar en Procreate, píxel a píxel, lo que la inteligencia artificial no clava a la primera. Caras que pierden el parecido, manos, contornos y colores que cambian de una pose a otra.

Personajes en movimiento
Cada luchador tiene alrededor de cien fotogramas: guardia, andar en ocho pasos, puños, patadas, barridos, saltos, dos especiales, un súper y la celebración. Todos existen también en versión magullada.









Los sprites
Cada personaje se dibuja en hojas de ocho poses sobre fondo magenta: poses base, ataques, andar, fotogramas intermedios y especiales. Un programa propio las recorta, les quita el fondo y calcula dónde pisa cada figura para que no patine al animarla.



Los escenarios
16 escenarios de Madrid y Barcelona, del Congreso a la Moncloa. Lo que se mueve en cada uno (banderas, público, agua) no es un efecto: son fotogramas redibujados, como en las recreativas.








Cómo se hizo
Moncloa’s Fighter está dirigido como una producción de arte. La inteligencia artificial es una herramienta del taller, no la autora: la idea, el guion, las caricaturas, los ataques y cada decisión de diseño tienen firma. Referencias, pruebas, descartes y repeticiones hasta que cada personaje se reconocía a primera vista.
- Personajes y escenarios: todo parte de imágenes reales, fotos de cada político y de cada lugar de Madrid y Barcelona. Con ellas se dirigen las hojas de sprites en Nano Banana Pro, pose a pose, se descarta lo que no sirve y se repasa lo que queda. Cada pose tiene una versión intacta y otra magullada.
- Programación: motor de lucha escrito desde cero con Claude Code, en JavaScript y sin dependencias. Las reglas del combate, los combos y los pactos están diseñados a mano y probados partida a partida. Funciona en el navegador.
- Voz y música: guion propio, locución con ElevenLabs y una banda sonora por escenario compuesta con Lyria.
Que se peleen en el juego. Y que trabajen donde tienen que trabajar.
Jugar a Moncloa’s FighterIdea, dirección creativa y dirección de arte: Gastón Bruno. Parodia satírica sin relación con ningún partido ni institución; cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia electoral.
¿Hablamos?
¿Quieres un proyecto así para tu marca?
Diseño identidades, campañas y contenido visual —también con IA— para startups, pymes y agencias. Respuesta en menos de 24 h.